"Mi tristeza consumida por la vergüenza del daño, mi tristeza tan comprimida que se afloro con las vueltas de mis pensamientos, y es que no da seso alguno cuando cuerdamente veo los colores de la montaña"
Miro hoy sus ojos , alago su brillante espesor; porque corrimos tanto que nos cansamos; dos niños en la calle lloran su soledad, quizás esa misma que soñé omitir. En la desigualdad de nuestros actos encontré un detalle, ni usted ni yo esforzó un valiente deseo de unión firme, eso mismo me llevo contadas veces al lugar de enfoque en el que suplique respuestas, llore sus heridas y de paso las mías; siendo un colapso de emociones y un factor riesgo para mi presente estabilidad, acudo a mi fortaleza latente, de ella depende la vida de un hombre que se enamoro de fantasías, vivió de momentos y ahogo sus penas con un papel, un lápiz y un cigarrillo.
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