viernes, 27 de septiembre de 2013

Sus ramas le apuestan a la vida


Nos enseñaron a respirar el mismo aire del corrupto, a sentir las mismas penas del vagabundo, a desconfiar como la guardia, a vivir con el afán del reloj, a preocuparnos por lo que aún no existe y a vivir vidas ajenas. Después es ahora y el ahora ya paso, y sigo viviendo de sueños que tal ves en su amplio placer luego de conquistados, nos permitan extinguir  aquel apuro.

1 comentario:

  1. me identifiqué!!! tantas veces nos enseñan barbaridades asi, tanto quieren que seamos perfectos, que hagamos lo que quieren cuando quieren y como lo uieren, que aveces me dan ganas de gritarles... Y SI ESO ES LO QUE QUIEREN PORQUE NO AMAESTRAN UN PERRO!! ...

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