Cuando me has visitado y cuando también te has marchado, en las nubes sublimes de mi cielo quedan secuelas que dan un estallido fugas indefinido, no lo he logrado reconocer después de tanto.
Cuando me has visitado siempre tocas aquella parte de mi ser que con gran celo he guardado, y es tan cálida tu esencia que penetra las murallas de hierro que algún día construí, que tu mismo con el ir y venir me obligaste a crear, porque cada que me visitas al mismo tiempo que siembras luz y vida también me estas obligando a desconfiar, a cerrar las puertas...
Cuando me visitas me permites reconocer lo que he vivido y me permites plasmar los momentos en pequeñas fotografías que luego sin tanto que hacer o decir, ya han formado un álbum de recuerdos. Concluí que al predecir tu visita tengo que dejar atrás lo que un día fui y dar por agotadas todas y cada una de mis experiencias, volver a sentirte como la primera vez, poder sentir tu acogimiento y al mismo tiempo respirar de tu esencia, abrir mis ojos ante lo que quieres mostrar y escuchar los poemas que me recitas en pleno camino al lado de las aguas silenciosas. Así eres, así seras y no lo dudo querido Amor.
"Siempre fue tan hermoso cuando solo existíamos ella y yo, el mundo nunca fue tan ignorado como en ese momento"
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